A muchos pacientes los escuchamos decir con resignación (y un toque de humor) que son “muy maniáticos”. Y en principio no hay ningún problema por serlo, siempre que estemos hablando de manías y no de un posible trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Este segundo problema es mucho más serio, así que confundirlos va más allá del simple error semántico: impide que quien realmente tiene un TOC lo reconozca y busque la ayuda que podemos prestar en nuestra consulta de psicología en Pontevedra. En nuestro caso, estamos específicamente especializados en el tratamiento del TOC.
¿Las diferencias entre ambos problemas te generan dudas? Para resolverlas solo tienes que seguir leyendo y descubrirlas con nosotros:
1. El nivel de malestar que generan
Una manía puede ser simplemente una preferencia: colocar los vasos de una determinada forma o seguir siempre el mismo recorrido al salir de casa. Si no se cumple, puede haber una pequeña incomodidad, pero nada más. En el TOC, la incapacidad de realizar el ritual o de neutralizar el pensamiento obsesivo genera una ansiedad intensa y sostenida que interfiere de forma significativa en el día a día del paciente.
2. El control que tiene la persona sobre ellos
Quien tiene manías puede elegir no seguirlas si la situación lo requiere, con mayor o menor esfuerzo. En el TOC, la sensación de que "algo terrible ocurrirá si no lo hago" hace que el control sobre la conducta sea muy limitado. La compulsión no se ejecuta por gusto: se hace para reducir una ansiedad que de otro modo resulta insoportable.
3. El tiempo que consumen
Una manía ocupa un lugar pequeño en la vida de quien la tiene. El TOC, según los criterios diagnósticos del DSM-5, implica que las obsesiones y compulsiones consumen más de una hora diaria o interfieren claramente en el funcionamiento laboral, social o personal. Cuando el ritual empieza a robar tiempo de forma sistemática, desde nuestra consulta especializada en TOC en Pontevedra te podemos confirmar que ya no estamos hablando de una manía.
4. La naturaleza del pensamiento que los origina
Las manías no suelen estar ligadas a pensamientos intrusivos de contenido perturbador. El TOC sí: las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos repetitivos que la persona experimenta como ajenos a sí misma y que generan culpa o miedo, independientemente de su contenido concreto.
5. La respuesta al tratamiento psicológico
Las manías no necesitan tratamiento. El TOC sí, y responde muy bien a la terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta, que es el enfoque con mayor evidencia científica para este trastorno.
Pide cita en nuestra consulta de psicología especializada en TOC en Pontevedra
Si lo que tienes va más allá de una manía y está limitando tu vida, haznos caso: tienes que consultar con un profesional. Y no tienes que irte muy lejos: en la consulta de Antón Sánchez, consulta de psicología en Pontevedra, vas a encontrar a tu psicólogo de confianza. Pide cita y pon tu TOC en sus manos.